miércoles, 12 de enero de 2011

EL RECUERDO DE DOS MAESTROS

En el día que ya se despide se cumplieron tres años desde que mi viejo decidió que ya había visto suficiente de este mundo y se fué con la música a otra parte.

Aquí debajo, una foto del padre de la criatura y un servidor.


Ayer, 11 de enero, muchos recordamos, con una mueca mezcla de tristeza y alegría, el decimoquinto aniversario del día en que el genial Tato Bores abandonó este mundo, dejandonos huérfanos del mejor profesor de educación cívica que tuvimos los argentinos como dijo alguna vez, si la memoria no me falla, Mario Pergolini.



Desde que era yo un boludo en envase de extracto, sentarme en living de casa junto a mi padre, los dias domingo, para ver a Tato en la televisión, era un ritual ineludible y sumamente placentero; siendo un pendejo de daba un lujo enorme: tener a un maestro a mi lado y a otro hablándome desde la pantalla de la TV. Uno era quién me dió la vida y quien me enseñó como transitarla y como encararla aunque, debo admitir, fuí un pésimo alumno; el otro me enseñó, mejor que cualquier libro que me haya fumado en la escuela, como entender a esta bendita Argentina y a todos los estuvieron y estamos dentro, como lograr que seamos una NACIÓN y no un rejunte de personas habitando el mismo suelo; esta vez, la población toda es la merecedora de un aplazo.

Algunos podrán pensar que es un tanto frívolo de mi parte, mezclar en un mismo lugar un homenaje al padre y a una figura del espectáculo; a esos les digo que se distinguir entre el culo y la memoria. Nadie mejor que yo para saber lo que representó mi padre para mí. Simplemente, me pareció una buena ocasión para honrar a, como dije antes, dos de mis mejores maestros.

Y así como yo pude acercarme al genio del frac y el peluquín gracias a mi viejo, quiero tomar la posta y compartir con quien acierte pasar por aquí, algo del material del gran Tato Bores.




Finalmente, la transcripción de uno de sus mejores monólogos, que más que un monólogo es una bofetada a nuestra idiosincracia nacional (con acompañiamiento de uno de sus temas más recordados). 

  
La culpa de todo la tiene El Otro


La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno.

¡¡¡No, señor!!! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo.
La culpa de todo la tienen los evasores.

¡¡¡Mentiras!!! dijeron los evasores mientras cobraban el 50% en negro y el otro 50% también en negro.
¡La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto!

¡¡¡Falso!!! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo.
La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita.

¡¡¡Pero, por favor...!!! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas.
La culpa de todo la tienen los de la patria financiera.

¡¡¡Calumnias!!! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días.
La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral.

¡¡¡Se equivoca!!! dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba “Haga su propio curro” pero que, en relidad sólo contenia páginas en blanco.
La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público.

¡¡¡No es cierto!!! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero.
La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos.

¡¡¡Eso es pura maldad!!! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso.
La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada.

¡¡¡Patrañas!!! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo.
La culpa de todo la tienen los comunistas.

¡¡¡Perversos!!! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo.
La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista.

¡¡¡Verso!!! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad.
La culpa de todo la tienen los fascistas.

¡¡¡Malvados!!! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero.
La culpa de todo la tienen los judíos.

¡¡¡Racistas!!! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once.
La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa.

¡¡¡Blasfemia!!! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote.
La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios.

¡¡¡Error!!! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata.
La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos.

¡¡¡Infamia!!! dijo un padre mientras trataba de recordar cuantos hijos tenía exactamente.
La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir.

¡¡¡Me ofenden!!! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren.
La culpa de todo la tienen los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante.

¡¡¡Minga!!! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba.
La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra.

¡¡¡Desacato!!! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas hojas que luego, a la noche, volvería a descoser.
La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria.

¡¡¡Negativo!!! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana.
La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo.

¡¡¡Ustedes estan del coco!!! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir.
La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron.

¡¡¡Embusteros!!! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial.
La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para
contrabandear ideas y negocios propios.

¡¡¡Censura!!! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día.
La culpa de todo la tiene el imperialismo.

That's not true!!! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida.
The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (La culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato).

¡¡¡Infundios!!! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables.
La culpa de todo la tiene Magoya.

¡¡¡Ridículo!!! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones.
La culpa de todo la tiene Montoto.

¡¡¡Cobardes!!! dijo Montoto que de esto también sabia un montón.
¡¡¡La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces!!!

¡¡¡Paren la mano!!! dije yo mientras me protegía detras de un buzón.
Yo sé quien tiene la culpa de todo. La culpa de todo la tiene El Otro.
¡¡¡EL Otro siempre tiene la culpa!!!

¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: ¡¡¡la culpa de todo la tiene El Otro!!!

Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto.
Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar: Que flor de guacho que resultó ser El Otro...
UPDATE DEL 13 DE ENERO DE 2011
 
Para los curiosos que nunca faltan, les tiro un poco de data extra respecto a la cortina del programa de Tato. La canción "Elas por elas", era la cortina de una telenovela que se exhibió por la "Red O Globo" de Brasil, durante el segundo semestre del año 1982, en el horario de las 19 hs. y durante 173 capítulos. Para que tengan una idea de lo grossa que fué en su época, basta con decir que, en su reposición 3 años después y en en el horario de las 13:30 hs., clavó un promedio de ¡39! puntos de rating (piensen que en ese entonces, el país vecino tenia cerca de 130 millones de habitantes) a pesar de haber resumido la historia a solo 105 de los 173 capitulos originales.
 
A continuación, y a modo de Bonus Track, les dejo una vieja filmación de la apertura de la telenovela junto con la famosa canción.
 
 


3 comentarios:

  1. Hola Obe! pasé por tu blog y m encuentro con un post de Tato Qué grande!!!! me gustó ahora te sigo! no estoy bien , no estoy bien. Muy bueno!!

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  2. Recién ahora, releyendo el post, me dí cuenta de la barbaridad ortográfica que cometí: "acompañiamiento". Dios mio...

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  3. Muy buena entrada, nos falta ver la realidad con los ojos de Tato

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