Esto es como en la política: cuando uno está en la oposición, rechaza todo lo que venga del oficialismo, y cuando el opositor pasa a ser oficialista, defiende a capa y motosierra todo lo que antes rechazaba. Historia harto conocida por todos.
Por eso, como todo panqueque que se precie, haré mi defensa de los blogeros (perdoname Valentin Szirel), esos seres a los cuales la gente que no es del palo, mira con cierta desconfianza. Verán que para ponerme la camiseta soy mandado a hacer.
Para entendernos un poco mejor, seria interesante establecer las motivaciones que pueden llevar a alguien a abrir su propio blog. No voy a hablar de mi caso particular, sino que me referiré al menú de posibilidades sobre el que tengo conocimiento(hay tantos motivos como personas).
Para empezar, hay que tener algo para decir. Y fundalmentalmente para compartir: ideas, opiniones, gustos, amor a la vida o penas de amor, todo vale. Hay que ser un poco exhibicionista también; No olvidemos que lo que subamos a nuestro blog, amén de ciertas restricciones que podamos establecer, podrá ser visto por cualquier persona que de una forma u otra vaya a dar con nuestro espacio. Aunque conozco casos, no concibo la idea de tomarme el trabajo de estar meta tipear con el teclado de la computadora sin que me interese que alguien lea y vea lo que publico. Necesidad de figurar que le dicen. No queremos generar indiferencia. Queremos que nos masajeen el ego o que nos puteen. Nada de pasar inadvertidos.
Existe cierta creencia generalizada de que los cultores del blog, salvo aquellos que lo utizan con fines de lucro(cosa que no sé si sabian que puede hacerse), son seres huraños, ensimismados, poco sociables, pálidos, ojerosos, melancólicos, maniaco-depresivos y cuanto calificativo de exclusión social se le ocurra. Falso. Y verdadero a la vez. Gente de ese tipo hay en todos lados y muchos no entraron en su perra vida a un blog.
El problema, en realidad, es cuando detrás de la elaboración de un blog, se esconde una forma de evasión de la realidad por parte de su autor o una forma de canalizar instintos suicidas. Nuevamente, estas conductas las encontramos tambien fuera de la comunidad blogera. Ojo, no vivo en una nube de pedos. Hay ciertas verdades que caen por su propio peso.Llevar adelante un blog requiere tiempo: tiempo para diseñarlo aunque existan sistemas medianamente automatizados, tiempo para desarrollar el contenido, tiempo para realizarle los cambios que puedan ser necesarios...en fin: tiempo, tiempo y mas tiempo. Y ese tiempo seguramente se le roba a otras actividades.
Ahora bien, los blogers tienen mala prensa: si alguien se la pasa de orgia en orgia, esta todo ok; ahora, pruebe llevar adelante un blog en forma medianamente sostenida y creerán que guarda una guadaña bajo la cama y cadáveres descuartizados en el freezer. Usted necesita un psicólogo, deje esa computadora de mierda y vengase para la fiesta de música electrónica a comprobar que tan elásticos son sus tímpanos y a asegurarse de que no es posible morir ingiriendo nafta Super Fangio XXI mezclada con Roiphnol vencido.
Esto ya no da para mas o, si da, no tengo ganas de seguir escribiendo.
Cumplida, aunque parcialmente, mi misión lobbista, los dejo hasta la próxima.
Debo ir a a afilar el hacha.
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