Ya está. Fuí. Cagué. Claudiqué. Me bajé los lompas. A la mierda mi orgullo. Caí en la tentación. Escuché a la serpiente y me comí el manzano completo. Chau principios.
Sí sí; Busquenme en Facebook y mofense tranquilos.
Después de que vean mis fotos tendré que exiliarme a algún otro planeta habitable fuera del sistema solar.
Del ridículo no se vuelve.
¿Y quién dijo que hay que volver del ridículo?
ResponderEliminarValentin Szirel