sábado, 4 de abril de 2009

EN EL COMIENZO


Aquí comienza algo que no sé ni cuando ni donde terminará. Soy un recién llegado al mundo de los blogs, así que con tiempo y ganas espero mejorarlo. Sepa Ud. que los sucesivos cambios que irán apareciendo no son el fruto de una personalidad ciclotímica ( no digo que no la tenga), sino que obedecerán a la adquisición de habilidades de blogger.

Espero que mi amigo de fantasía, Valentin Szirel, veterano en estas lides, me ayude a poner cada cosa en su lugar. Aún no está en autos de la existencia de este rincón aunque creo imaginar la mueca de fastidio que pondrá al enterarse. De todas formas, me reservó el primer turno entre sus amigos, para partir de este mundo y a pesar de ello ni chisté.

Esta primer entrada tiene todo el espíritu de una introducción aunque soy plenamente consciente de que, inevitablemente, irá a dar al fondo del baúl del archivo, con lo cual, salvo los revisionistas empedernidos, poca gente (nótese mi optimismo, ya que espero que alguien lea todo esto) sabrá de que se trata.

Soy hombre de códigos (supongo que Riquelme me querria como amigo), así que no me aprovecharé de este espacio para dirimir cuestiones que bien puedo resolverlas personalmente; Pero no esperen que sea complaciente ni políticamente correcto. No encontrarán aquí la verdad revelada ni mucho menos. De hecho, ni yo mismo sé muy bien aún con que se encontrarán.

Como conferencista me cagaria de hambre: en primer lugar porque no domino ningún tema como para dar una conferencia; en segundo lugar, porque mi capacidad dialéctica y mi uso de la palabra hablada es muy pobre. Soy completamente incapaz de sostener una discusión por más civilizados que sean los términos de la misma. No poseo el don de la retórica ni soy, normalmente, verborrágico. Las interrupciones me sacan de foco y de quicio. Me agotan. Puedo tener, íntimamente, los argumentos mas valederos pero esa incapacidad para la retórica de la que hablaba, me impide expresarlos.

Así que aquí me encuentro. Creando mi propio espacio de opinión inmune a las interrupciones y a las personalidades avasallantes. Me permitiré opinar y reflexionar sobre cualquier tema (después de todo soy argentino); Mi único límite será el interés y la curiosidad. Temas importantes, frivolidades, boludeces, apuntes sobre la vida y la realidad: todo podrá ser blanco de comentario. No esperen encontrar aquí mi paño de lágrimas ni mi confesionario privado o un espacio que chorree miel; pero ustedes no se censuren. Es que personalmente, me aburren esos blogs que lloran amores perdidos, que te cuentan la metástasis del cáncer de testículo del hamster o que parecen escritos por la mismísima Heidi; como dice la publicidad: "lo dulce no quita la sed". O bien: "si la vida te da limones, pedile tequila y sal".

Hasta la próxima!

2 comentarios:

  1. vamos obe!!! tenes tu primera admiradora y seguidora!!
    sos un tipo inteligente (no te agrandes), va aser muy interesante leer lo que escribis!! un beso grande !! tali

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  2. No sea tan humilde. Que usted ha sabido desquiciar a más de un interlocutor letrado con su espídica labia de conferencista de bar, esa que no se nutre de una multiplicidad de conocimientos pero acarrea toda una buena cuota de vida (y en ésta, nuestra Argentina, vale casi cuatro veces más, como el dólar) que lo hacen preparado para discurrir sobre cualquier tema importante o no tanto. Y, lo peor de todo (para los amantes del conocimiento como fundamento de la razón) es que puede llegar a alzarce con la victoria en la contienda discursiva. El mundo no es justo amigo mío, cualquier idiota gana una partida de backgamon y se piensa jugador de mérito, usted y yo lo sabemos.
    Suyo,
    Valentin Szirel.

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